domingo, 17 de febrero de 2008

UN ACTOR CON MAYÚSCULAS

He de confesar mi devoción por Daniel Day-Lewis. Como dice el título de esta entrada me parece un actor con mayúsculas. Quizás no tenga el reconocimiento del gran público, pero su sola presencia en una película a mí me garantiza siempre un cierto nivel de calidad, incluso si solamente tiene un rol secundario. Ciertamente no se trata de una estrella de Hollywood al uso, lo suyo no es el espéctaculo circense que en demasiadas ocasiones rodea "la Meca del cine"; prefiere otro tipo de escenario.


Nació en Inglaterra, pero en 1993 se nacionalizó irlandés, curiosamente el mismo año en que protagonizó En el nombre del padre, lo cual nos da una pista sobre su carácter y su compromiso; sin olvidar que su primera aparición en la gran pantalla fue, con tan solo catorce años, en la película de 1971 Sunday bloody sunday.


No se trata de un actor excesivamente prolífico, es muy selectivo y no nos saturan los títulos que cuentan con su presencia. Eso sí, cada vez que aparece lo hace con interpretaciones excelentes y en películas de calidad: Gandhi, Una habitación con vistas, Mi pie izquierdo, El último mohicano, El Crisol, The Boxer, Gangs of New York, entre otras.



En la próxima edición de los Oscar está nominado como mejor actor por su papel en Pozos de ambición. Acaba de ser estrenada en España y no he podido verla, pero aún así, por los tráilers y por los premios que ya ha recibido (Bafta, Globo de oro, Screen Actors Guild), algunos más honestos cinematrográficamente hablando que los que entrega la Academia de Hollywood, creo que realiza un gran trabajo, y no sería en absoluto injusto que la estatuilla de este año hiciera compañía en la estantería de su casa a la que ya consiguió en 1989 por su actuación en Mi pie izquierdo.

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